No sé si últimamente con tanto huracán Katrina, y ahora el Ophelia, se han preguntado por qué le dan nombres femeninos, las mujeres no somos tan temperamentales ni destructivas, bueno hay de todo. Pues bien, yo me lo pregunté ayer mismo y mi curiosidad me ha hecho investigar un poco.

La decisión de utilizar nombres para bautizar a huracanes, tifones y demás, se remonta a varios siglos atrás. Antes, los huracanes que arrasaban la zona del Caribe eran bautizados con el nombre del santo del día en que ocurrían. El dar nombres a estas tormentas sirve para permitir la facilidad de comunicación entre los meteorólogos y el público en general a la hora de hacer las previsiones y avisar de los peligros.

Durante los años 50, el servicio de meteorología de los Estados Unidos comenzó a usar nombres femeninos para identificar las tormentas. Esta práctica desapareció en 1979, cuando la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Servicio Meteorológico de Estados Unidos incorporaron nombres alternos de hombres y mujeres.

Cada año, se prepara una lista de nombres para la venidera temporada de huracanes. La lista contiene un nombre por cada letra del alfabeto (salvo la q, u, x, y, z, debido a los pocos nombres que empiezan por ellas). Estas listas son recicladas cada seis años y se reemplazan los nombres ya utilizados por otros que empiecen por la misma letra. Los nombres de huracanes muy destructivos se retiran, quedando en los registros históricos, y no se vuelven a usar más.

Pongo aquí los nombres para este año, a ver si entre ellos se encuentra el de ustedes, jeje: Arlene, Bret, Cindy, Dennis, Emily, Franklin, Gert, Harvey, Irene, Jose, Katrina, Lee, Maria, Nate, Ophelia, Philippe, Rita, Stan, Tammy, Vince, Wilma.